El pasado 24 de octubre los alumnos de Reinado celebraron su Primera Comunión en la Parroquia de Santa Catalina de Siena.

Os presentamos el testimonio de las familias en esta entrañable celebración.

Queridos niños:
 
¡Qué rápido pasa el tiempo!
 
Parece que fue ayer cuando os bautizamos. Era nuestra responsabilidad y nuestra ilusión, como padres cristianos, educaros en la Fe y que conocierais a Jesús y a su Iglesia, de la que formáis parte. En aquel momento fuimos nosotros, vuestros padres y padrinos los que adquirimos un compromiso en vuestro nombre; pero ahora habéis sido vosotros los que habéis elegido seguir los pasos de Jesús y por eso hoy estáis aquí recibiendo vuestra Primera Comunión.
 
Esta celebración quizá no es la que esperabais porque echamos en falta a compañeros del cole, amigos y familiares que no han podido acompañarnos. No vamos a poder celebrar un gran banquete, y puede que apenas recibáis regalos. Pero no se nos puede olvidar que lo más importante es que: ¡hoy habéis recibido al mismísimo Jesús! Ese es el mejor regalo. Damos gracias a Dios por estar hoy aquí, y le pedimos que nos ayude a comprender la esencia de este momento y a vivirlo con alegría y profundidad.
 
Damos también gracias a Dios por la ayuda recibida de Madre Mari, Madre Cristina y del resto de catequistas y sacerdotes, quienes nos han ayudado a prepararos, curso tras curso. Estamos todos muy contentos y orgullosos viendo cómo lo habéis logrado. Pero esto no es el final de un camino, sino un impulso para seguir. Se inicia ahora una nueva etapa que culminará en la Confirmación de vuestra Fe. Hoy dais un paso más en el largo y hermoso recorrido en el que os acompañará Jesús, si vosotros queréis…. No será fácil, algunos os dirán que ya habéis llegado a la meta, que no hace falta continuar, que Jesús es un rollazo. Pero, algún día entenderéis que recorrer ese camino de la mano de Jesús, viviendo como Él lo hizo, es lo que de verdad importa. Él os ayudará si se lo pedís. ¡Adelante! la puerta está abierta y Jesús quiere ser vuestro mejor amigo.
 
Sed siempre agradecidos por lo que os pase, por vuestras familias, el colegio, vuestros profesores. Sed generosos y compartid lo que tengáis. Sed solidarios, poneos siempre en el lugar del otro y no hagáis a los demás lo que no os gustaría que os hicieran. Aprended a perdonar y pedir perdón. Cuando hagáis un favor, no lo recordéis; pero, en cambio, cuando os lo hagan a vosotros, no lo olvidéis nunca. Nosotros siempre estaremos para ayudaros, deseosos de que vuestra Fe y Amor crezcan, como lo haréis vosotros.
 
Os deseamos que el recuerdo de este hermoso día os acompañe por siempre como uno de los más tiernos y puros de vuestra vida y que la Virgen María, vuestra Madre del Cielo que, como nosotros, hoy os mira orgullosa y emocionada, guíe vuestros pasos y conserve limpio vuestro precioso corazón.
 
Vuestros padres, que tanto os queremos.