Entre todos encendemos una luz de esperanza.

A raíz del testimonio de Madre Martha en la que nos expresaba con simples palabras, todo lo vivido, lo sentido, lo visto, lo hecho, y lo compartido  en Meru-Kenya, nos dejó claro que apesar de carecer de lo básico, una sanidad mínima, una educación esencial, luz, agua…, la gente es muy alegre, con ganas de vivir, de sonreír y disfrutar la vida a pesar de sus miserias y sus pobrezas.
A pesar de las dificultades, es una alegría, es una gozada estar allí y compartir nuestra fe y nuestra vida, estar al servicio de los pobres visitándolos y escuchándolos nos decía madre Martha.

Han pasado tres años, pero Dios sigue teniendo su plan para mí, sigo teniendo el gozo de la misión en mi corazón. Por eso repito una y otra vez con alegría: ‘Aquí estoy: ¡Envíame!’.

Este es el testimonio de una Celadora misionera que dejándolo todo, quiso responder a este envío del Señor por el  único y más importante objetivo para toda su vida: seguir a Cristo con una total entrega, desprendimiento y disponibilidad, desde una entrega total y absoluta a los más pobres y necesitados.
El Colegio Reinado acogiendo este precioso testimonio no hemos dudado en responder con generosidad, con nuestra ayuda solidaria  mediante la compra de  una vela misionera para esta causa y este fin.

Muchas gracias a toda la Familia Reinado por tanta generosidad.